Una jubilación se celebra una sola vez. Es también uno de los momentos en los que más se espera el regalo colectivo — y en los que más se falla, por falta de organización.
Organizar la colecta sin tardar tres semanas
Fija una cantidad por persona deliberadamente baja, anuncia una fecha límite firme y designa a una única persona responsable. Un bote que se alarga pierde la mitad de los participantes.
Tres formatos de regalo colectivo que funcionan
- El libro de firmas filmado: cada compañero graba treinta segundos.
- El regalo «proyecto»: eso que quería hacer y nunca tuvo tiempo.
- La canción del departamento, con las anécdotas de la oficina dentro.
El guion de la despedida
Un discurso corto, después el regalo, después la sorpresa. En ese orden: si la sorpresa llega antes del discurso, ya nadie escucha el discurso. Calcula veinte minutos como máximo para la parte oficial.
Lo que hay que evitar
Los chistes privados del comité de dirección, las alusiones a la edad y los regalos que solo hablan del puesto. La persona se va; lo que queda son las relaciones.
Para quedarte con esto
Una colecta corta y pilotada, un regalo que hable de la persona más que del cargo, y una despedida con ritmo: discurso, regalo, sorpresa.
