Debajo del árbol, la mayoría de los regalos se olvidan antes de Año Nuevo. Aquel del que se sigue hablando años después casi siempre tiene algo en común: era personal.
El regalo que sobrevive a enero
Un buen regalo de Navidad no es el más caro, sino el que cuenta algo de la persona. Es también el que crea un momento el mismo día, y no solo un paquete más que abrir.
Ideas personalizadas para toda la familia
- Un fotolibro del año que termina, con sus pies de foto.
- Un calendario con una foto de familia por cada mes.
- Una cápsula de deseos grabados por cada uno.
- Para los abuelos: una canción que recoja los nombres de todos los nietos.
El regalo que se vive en grupo
La Navidad es colectiva: un regalo que se descubre delante de todos tiene más impacto que un objeto abierto a solas. Una canción puesta a la hora del postre convierte la mesa en público, y suele arrancar más de una lágrima.
Anticiparse (la trampa de diciembre)
Los mejores regalos personalizados piden algo de antelación, el tiempo de reunir fotos, nombres y recuerdos. Una canción generada, en cambio, se prepara en unos minutos, aunque sea la noche del 23.
El mejor regalo de Navidad es el que no se le podía hacer a nadie más.
Para quedarte con esto
Apunta a lo personal antes que a lo caro, elige un regalo que se comparta en la mesa y ten a mano una idea exprés para los rezagados.
