Veinticinco años después del primer «sí, quiero», algunas parejas tienen ganas de decirlo otra vez. No para el registro ni para el libro de familia: para ellos, delante de quienes vieron crecer la historia. Para eso sirve la renovación de votos, y se prepara mucho más fácil que una boda.
Aquí tienes lo que conviene saber antes de lanzarse: qué efectos tiene la ceremonia, dónde hacerla, quién la conduce, el desarrollo en seis pasos y la música, de la entrada a la salida, hasta una canción que cuenta vuestros años.
Qué es una renovación de votos
Es una ceremonia simbólica: la pareja, ya casada, se repite sus promesas delante de los suyos. No tiene valor legal. No hace falta ningún nuevo expediente matrimonial ni testigos: seguís casados exactamente igual que antes, y sois libres de elegir el lugar, la fecha y el texto.
Suele caer en un aniversario redondo, en las bodas de plata o en las bodas de oro. Otros momentos también encajan: después de superar algo difícil juntos, para una pareja que se casó deprisa y nunca tuvo fiesta, o porque los hijos, ya mayores, quieren ver lo que se perdieron.
Quién la organiza
Lo más habitual es que la organice la propia pareja: elige a los invitados, escribe los votos y controla el tono. Es la opción más segura, porque nadie acaba prometiendo delante de cincuenta personas sin haberlo decidido.
A veces, los hijos, por sorpresa. Funciona cuando la sorpresa es la fiesta, no los votos: avisa al menos a uno de los dos, o proponles leer un texto escrito por la familia. Pedirle a alguien que se vuelva a comprometer de improviso, delante de una sala, incomoda más de lo que emociona.
Dónde renovar los votos
En casa o en un jardín
Lo más sencillo, y muchas veces lo más acertado: un arco de flores, unas sillas, alguien cercano que toma la palabra. Calcula media hora de ceremonia y después la comida. El presupuesto se reduce al catering o a la barbacoa.
En el ayuntamiento
Ningún ayuntamiento está obligado a celebrar una renovación de votos, porque no tiene valor legal. Algunos ofrecen una ceremonia simbólica en su salón de bodas y otros no. Los que lo hacen suelen pedir una solicitud previa: pregunta con varios meses de antelación.
En la iglesia
Muchas parroquias celebran la renovación de las promesas matrimoniales en una misa, sobre todo en las bodas de plata y de oro. Habla con el párroco: él te dirá qué es posible y cómo prepararlo.
De viaje
Una playa, el lugar de la luna de miel, una escapada a dos: viajar lo simplifica todo, pero deja fuera a la familia. La solución: la ceremonia lejos y, a la vuelta, una cena para enseñar las fotos.
La ceremonia, en seis pasos
- La llegada: los invitados se sientan, la pareja llega junta o cada uno por su lado.
- La entrada: una música, a veces con los hijos o los nietos delante.
- Las palabras de apertura: un amigo, uno de los hijos o un oficiante cuenta en tres minutos la historia de la pareja.
- Los votos: cada uno lee su texto, un minuto basta. Una promesa cumplida durante veinte años vale más que una lista de juramentos.
- Los anillos: se vuelven a intercambiar los de siempre, o unos nuevos grabados con la fecha del día.
- La salida: una música alegre, los aplausos y luego el aperitivo o la comida.
Es un ejemplo para una ceremonia civil o laica: en la iglesia o en el ayuntamiento, adáptalo con quien la oficie. En total, apunta a veinte o treinta minutos. Más allá, la emoción pierde intensidad y los nietos se impacientan.
La música, de la entrada a la salida
Hay tres momentos clave. En la entrada, la canción con la que entrasteis el día de la boda suele hacer llorar a los invitados que ya estaban allí. Durante los votos, una música suave y sin letra no tapa las voces. En la salida, algo que dé ganas de dar palmas.
El vals o la canción de vuestro primer baile, treinta años después, nunca falla. Un músico o un coro de amigos le da otro aire, si el presupuesto y la acústica lo permiten. Y para el momento en que se cuenta vuestra historia, una canción personalizada hace lo que ninguna canción conocida puede hacer: dice vuestros nombres y vuestros años.
La canción personalizada, en la práctica
Tú cuentas la historia de la pareja y se compone una canción original con esa letra. Al hacer el pedido, marca «Boda» y precisa en «O escribe la ocasión»: «renovación de votos, 30 años». Escribe los dos nombres juntos (por ejemplo, Julia y Tomás). Lees y corriges la letra antes de pagar, y recibes 2 temas completos en unos minutos, con dos músicas distintas, y los dos son tuyos.
Qué poner: el primer «sí, quiero» y dónde se dijo, la casa comprada juntos, los hijos, una etapa difícil superada sin entrar en detalles, y lo que hace que sigáis aquí. Una ciudad, un coche, una costumbre dicen más que «siempre» y «para toda la vida».
El mejor momento: justo después de los votos, antes de la salida, o al principio de la comida, con todos sentados. Con El Disco de Platino, hasta 10 fotos pasan durante el karaoke, de las de la boda a las de hoy. Compruébalo en nuestra demo con pase de fotos, con el sonido activado. Nuestra página canción personalizada para un aniversario de bodas explica los pasos.
Los errores que estropean la ceremonia
- La sorpresa total con los votos: hay que avisar al menos a uno de los dos.
- Votos de diez minutos: la sala desconecta al tercero.
- Repetir la boda tal cual, vestido y tarta incluidos: sale mejor haciendo algo distinto.
- Olvidar a quienes estuvieron la primera vez: unas palabras para los testigos de la boda, aunque no estén, emocionan a toda la sala.
- Un sonido improvisado: prueba el micrófono y la música la víspera, en el lugar.
Precios y plazos, sin rodeos
| Concepto | Precio orientativo | Plazo |
|---|---|---|
| Oficiante de ceremonias | Según presupuesto y zona | Reservar de dos a seis meses antes |
| Músico para la ceremonia | Según presupuesto y zona | Unas semanas |
| Canción escrita por un músico | Según presupuesto y zona | De dos a seis semanas |
| Canción personalizada Tubissime | 5 €, 8 € o 13 € | Unos minutos |
Para el oficiante y los músicos, pide presupuesto: las tarifas varían según la zona y la duración. Las tres fórmulas: El Single por 5 € (unos 2 min 30, MP3), El Disco de Oro por 8 € (unos 3 min 30, karaoke a pantalla completa, portada ilustrada) y El Disco de Platino por 13 € (unos 5 minutos, dos estilos distintos, pase de tus fotos y video MP4). Para más ideas alrededor de la fecha, mira nuestras ideas de regalo de aniversario de boda.
Preguntas frecuentes
¿La renovación de votos tiene valor legal?
No. Es una ceremonia simbólica: no cambia nada de vuestro matrimonio. No hace falta ningún nuevo expediente matrimonial ni testigos, aunque un ayuntamiento que acoja la ceremonia puede pedir una solicitud previa. Por lo demás, sois libres de elegir el lugar, el texto y la persona que la conduce.
¿Se pueden renovar los votos en la iglesia?
Sí, muchas parroquias celebran la renovación de las promesas matrimoniales, a menudo dentro de una misa por las bodas de plata o de oro. Cada parroquia tiene su forma de hacerlo. Pregunta al párroco con tiempo.
¿Después de cuántos años se renuevan los votos?
No hay regla. Las bodas de plata (25 años) y de oro (50 años) son las fechas más habituales, pero un décimo aniversario o una etapa difícil superada juntos también son buenas razones. El momento es cuando os apetece volver a decirlo.
¿Qué canción poner en una renovación de votos?
La canción de vuestra entrada de boda para abrir, una música suave durante los votos y un tema alegre para salir. Para el momento en que se cuenta vuestra historia, una canción personalizada con vuestros dos nombres, lista en unos minutos, dice lo que ninguna canción conocida puede decir.
Para recordar
La renovación de votos es una fiesta simbólica, libre de lugar y de forma. Que sea corta, avisa a quienes van a pronunciar los votos y cuida tres momentos de música. Para contar vuestros años en una canción, empieza la canción con tus recuerdos.
